Mar del Plata consiguió el financiamiento para la Estación Depuradora de Aguas Residuales

Preprocesará los residuos sólidos, logrando superar al actual sistema de pretratamiento, y extenderá la vida útil del emisario submarino por  varias generaciones. Así, Mar del Plata se convertirá en una de las ciudades con mejores estándares internacionales de sanidad ambiental.

Esta mañana, el intendente Gustavo Pulti acompañado por el presidente de la empresa municipal Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE), Mario Dell’Olio brindó una conferencia de prensa donde se dieron a conocer detalles sobre el acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo para el financiamiento de la construcción de la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR). Se trata de una inversión valuada en 310 millones de pesos.

En un sector del obrador del Emisario Submarino, Pulti señaló que “el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha dado su acuerdo para el financiamiento de esta obra de 310 millones de pesos”. “Y el miércoles, tras una reunión, quedará fijada la fecha para el llamado a licitación”, amplió.

“Este acuerdo no solamente favorece lo que es la vida útil del Emisario Submarino sino que además de eso favorecerá el emprendimiento al entorno a la geografía nacional ya que se logrará un conector cloacal para Santa Clara, Mar Chiquita. El total de la obra es de 310 millones de pesos, esta superando los 30 millones de dólares y a partir del acuerdo con el BID el financiamiento esta dentro de los planes operativos para ser licitado de forma inmediata.”, afirmó el intendente.

En esa línea, Gustavo Pulti señaló que  “en materia de servicio cloacal, estamos llegando al 97% de la población, un número significativo en el contexto de América Latina”. “A partir de este emprendimiento, Mar del Plata tendrá la respuesta ambiental que necesita”, finalizó.

UN AMBICIOSO TRABAJO DE INGENIERÍA

Mario Dell’Olio señaló que “desde que comenzamos con la obra del Emisario Submarino, en 2009, investigamos junto a un grupo interno de Obras Sanitarias si arreglábamos la planta que estaba o procedíamos a hacer un emprendimiento nuevo, una nueva planta de tratamiento de aguas residuales que contemplara otras condiciones, incluyendo los vapores y los olores que se producen, y que nos permitiera avanzar tecnológicamente en el proceso”.

“Las primeras evaluaciones que hicimos – continuó Dell’Olio – dieron como resultado que era más caro reparar la planta que construir una nueva; entonces, la primera decisión que tomamos con el intendente Pulti fue ir por ella”. “De ahí en más, se evaluaron diversas alternativas de emplazamiento y se decidió expropiar este predio de 187 hectáreas”, expresó el funcionario.

Seguidamente, el presidente de OSSE manifestó: “en esta etapa, la planta ocupará unas 35 o 40 hectáreas. Pero se prevé la ocupación de un espacio mayor a futuro, si es que las condiciones ambientales o de crecimiento de Mar del Plata así lo requieren; por ejemplo, podría precisarse un tratamiento secundario o terciario, como, por caso, para recuperar el agua y hacerla nuevamente potable”.

CÓMO FUNCIONARÁ

Emplazada sobre la Ruta 11 en terrenos que ya son propiedad del municipio, la nueva estación funcionará a 600 metros de la planta Ingeniero Baltar.

Se estima que su puesta en marcha duplicará la capacidad de tratamiento de los efluentes cloacales, teniendo un potencial de servicio para 1.800.000 habitantes. “Esta infraestructura no está pensada sólo para resolver el problema ambiental actual, sino que prevé que la población se triplique”, enfatizó Dell’Olio.

Las nuevas instalaciones tendrán por objetivo la reducción gradual de la materia orgánica vertida, a través del empleo de conductos de enlace con dos cañerías que funcionarán a gravedad, conduciendo el efluente crudo y el líquido tratado hacia la nueva estación y luego desde ésta, hacia el mar.

El predio contará con rejas de desbaste de tipo vertical de acero inoxidable y un sistema de limpieza mecánica, sumado a la estación elevadora de líquido crudo en la que se colocarán bombas cloacales sumergibles con una capacidad total de 8 metros cúbicos por segundo.

También tendrá una sala de cribas para la realización de un desbaste fino, mediante tamices rotativos auto limpiantes de acero inoxidable para retener sólidos. Estos procesos serán estancos y los sólidos separados serán deshidratados a menos de un 75 por ciento de humedad.

Se incorporará a su vez, un desarenador/desengrasador con puente barredor de grasas y extracción de arenas, con aire para favorecer la flotación de grasas. Por último un filtrado biológico separará las cámaras húmedas de los recintos secos cerrados, permitiendo así preservar la calidad del aire.

LA OBRA AMBIENTAL MÁS IMPORTANTE DE LA HISTORIA DE MAR DEL PLATA

La construcción del emisario submarino llegó a su etapa final en su quinto año de realización, con una inversión de más de 500 millones de pesos, y une los 4.200 metros situados en el mar con el tramo instalado en el continente.

Se trata – sin lugar a dudas – de la obra ambiental más grande de la historia de Mar del Plata y se ha hecho con la concurrencia de ENHOSA (Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento) por medio del 100% de su financiamiento. En tanto, la parte inspectora de obra ha estado a cargo de OSSE por medio de sus técnicos.

BENEFICIOS ECONÓMICOS Y URBANÍSTICOS

La construcción del Emisario Submarino y de la Estación Depuradora de Aguas Residuales acarreará importantes beneficios para el partido de General Pueyrredon, tanto desde el punto de vista ambiental como urbanístico y económico.

En primer lugar, el funcionamiento de las nuevas instalaciones preservará la calidad recreativa de las aguas del frente costero local, elemento clave en el mantenimiento y el progreso de la actividad turística.

Por otra parte, las nuevas instalaciones estarán ubicadas en el centro de un área forestada, lo que no solo permitirá distanciarlas del sector residencial e incluso de las vías de circulación sino que ayudará a mitigar su impacto visual y la generación de olores.

Estos beneficios fueron planteados a vecinos, especialistas, profesionales y representantes de instituciones relacionadas con la temática durante una Audiencia Pública Consultiva realizada en septiembre de 2013 en el recinto de sesiones del Concejo Deliberante. El encuentro finalizó con el apoyo de los participantes al proyecto.

UN  POCO DE HISTORIA

Estas obras son proyectos coordinados por la Municipalidad de General Pueyrredon, enmarcados en una extensa historia local de preocupación por los recursos naturales y las condiciones sanitarias de la población. Protegerá la calidad recreativa de las aguas que bañan este sector costero y mejorará las condiciones urbanísticas de la zona.

En 1913, en Argentina, aún se conservaban los ecos del festejo de los 100 años de la Revolución de Mayo y el país se disponía a conmemorar el centenario de la Independencia. En la Ciudad de Buenos Aires,  se recibían felicitaciones y obsequios de los Estados soberanos del mundo.

Mar del Plata era una ciudad joven pero ya comenzaba a ser la elegida para el descanso veraniego de las familias acaudaladas del país. Desde su fundación, la población se había multiplicado por diez: mientras que los datos arrojados por el primer censo de 1881 reflejaban un total de  4.030 habitantes, en  1913 se estaban alcanzando los 40.000.

Los episodios de fiebre amarilla y cólera que habían tenido lugar en distintos centros urbanos indicaban que el comienzo de obras locales de saneamiento sanitario no podía demorarse. Las autoridades municipales decidieron entonces la realización de varios trabajos para la provisión de agua potable y la construcción de la primera cloaca máxima.

La obra fue un éxito y los incesantes movimientos migratorios fueron acrecentando la población de Mar del Plata. En efecto, los 123.811 habitantes que la ciudad registraba en 1947 se convirtieron en 224.824 en 1960. En  1970 el número ascendía a 323.350; en 1980 a 434.160 y en 1991 a 532.845. Los últimos censos arrojaron 564.056  habitantes en 2001 y 618.989 en 2010.

El incremento poblacional obligó a Mar del Plata  a generar nuevas obras para poder dar solución a cuestiones urbanísticas, sanitarias, de seguridad y laborales, entre otras.

Las autoridades municipales comprendieron que aquella primera experiencia de saneamiento ambiental debía profundizarse. Había que avanzar con un plan integral. Así fue como en 1961 se construyó la segunda cloaca máxima. En 1980 y 2000 llegarían la tercera y la cuarta.

Durante la década del ´80 se resolvió la creación de una planta de efluentes para recibir y tratar los residuos del partido de General Pueyrredon antes de ser volcados al mar.

Aunque aquella cloaca de 1913 sigue funcionando, en 2014 el Municipio debe seguir pensando en obras de saneamiento ambiental que no solo continúen sino profundicen las políticas de preservación de los recursos naturales y de protección de las condiciones sanitarias de la comunidad.

Fuente: Prensa Municipal