Calidad Recreativa de las Playas
Durante todo el año, nuestro Laboratorio de Medio Receptor lleva a cabo los programas de vigilancia del estado de las playas, realizando controles del estado de las aguas de baño con el objetivo de preservar la calidad y salubridad. Los resultados de los muestreos se reflejan en el código de bandera asignado a cada playa.
Estado del agua
Como se mide la calidad
Saber más
Estado del tiempo
Bandera Azul
Emisario submarino
Campaña Quincenal
Última actualización 30/01/26
Última actualización 30/01/26
Saber más…
Las especies marinas que se presentan en esta sección forman parte del monitoreo ambiental que permite evaluar el funcionamiento del emisario submarino. A través del estudio sistemático de organismos sensibles a cambios en la calidad del agua es posible obtener indicadores objetivos sobre el estado del ecosistema marino. Su presencia, abundancia y diversidad aportan información científica clave para verificar que el sistema opere dentro de los parámetros previstos y que el impacto ambiental se mantenga bajo control.

Planctónico
Los organismos planctónicos habitan principalmente en la zona superficial y media del mar, flotan o derivan con las corrientes y pueden ser microscópicos (fitoplancton y zooplancton) o mayores como algunas medusas.

Nectónicos
Los nectónicos son nadadores activos que se desplazan independientemente de las corrientes, como peces, calamares, tortugas y mamíferos marinos, ocupando desde la superficie hasta grandes profundidades.

Bentónicos
Cómo se mide la calidad
Garantizar la calidad del agua de mar es un trabajo invisible, increíblemente laborioso y fundamentado en una ciencia rigurosa y llena de protocolos. Desde el frasco estéril que captura una instantánea del océano hasta el cálculo estadístico que revela la concentración de microorganismos, cada paso es una pieza crucial en un rompecabezas que dura casi una semana. La próxima vez que disfrutes del mar, ¿verás el agua de la misma manera sabiendo todo el trabajo científico que hay detrás para asegurar tu bienestar?
La misión de capturar una muestra perfecta
El proceso científico comienza mucho antes del análisis en el laboratorio, con la preparación cuidadosa de los frascos que se utilizarán para tomar las muestras. Cada recipiente se limpia, desinfecta y esteriliza para evitar cualquier contaminación que pueda alterar los resultados.
Una vez listos, los técnicos recolectan el agua de mar a aproximadamente un metro de profundidad, utilizando una técnica precisa que garantiza que la muestra no se vea afectada por agentes externos.
Desde la toma hasta su llegada al laboratorio no deben transcurrir más de seis horas. Además, todas las muestras de una misma campaña se obtienen el mismo día, de modo que los análisis sean comparables y reflejen las mismas condiciones ambientales. Este rigor en la recolección es esencial para asegurar la validez de los resultados.
El arte de cultivar las bacterias correctas
Una vez en el laboratorio, la muestra de agua se coloca en medios de cultivo especialmente preparados para favorecer el crecimiento de las bacterias que se desean analizar. Estos medios se elaboran íntegramente en el propio laboratorio, mediante un proceso controlado que incluye la preparación de los componentes, el ajuste de sus condiciones químicas y su posterior esterilización para evitar cualquier contaminación.
Algunos medios permiten el desarrollo de una amplia variedad de microorganismos, pero los más importantes son aquellos diseñados para identificar bacterias indicadoras de contaminación fecal. Con estos recursos listos, la muestra se divide y se inicia el análisis en paralelo.
Dos caminos paralelos
Cuando la muestra llega al laboratorio, el análisis comienza en dos líneas de trabajo paralelas. Se siembra en dos medios de cultivo diferentes, cada uno orientado a detectar un indicador específico de contaminación fecal: uno enfocado en coliformes y otro en enterococos.
El procedimiento avanza por etapas sucesivas. En una primera fase, denominada presuntiva, se utilizan medios que permiten el crecimiento inicial de los microorganismos buscados. Si se obtienen resultados positivos estamos en la etapa confirmativa y se continúa transfiriendo parte de la muestra a medios cada vez más selectivos para precisar la identificación.
Este proceso progresivo, que combina siembra, incubación y verificación, puede extenderse durante varios días hasta alcanzar el resultado definitivo.
Detective de laboratorio: Pistas de calor, gas y luz fluorescente
No se cuentan, se estiman: El secreto del “Número Más Probable”
Bandera Azul
Las playas de Mar del Plata cumplen con exigentes estándares de calidad recreativa, un valor agregado a su belleza natural, que le permitió a la ciudad tener los primeros balnearios del país certificados con una valiosa insignia internacional.
Este reconocimiento refleja años de esfuerzo dedicados a ofrecer un entorno seguro para la comunidad que reside en forma permanente, y también para los turistas, que la convierten -temporada tras temporada- en la capital del verano argentino.
La Fundación para la Educación Ambiental (FEE, por sus siglas en inglés), que se creó hace más de 25 años y cuya sede central opera en Copenhague (Dinamarca), distinguió a Mar del Plata con la “Bandera Azul” por las evaluaciones satisfactorias que se vienen realizando en sus más de 45 kilómetros de costa durante las últimas tres décadas.
Por cuarto año consecutivo, San Sebastián, en La Perla, y Mediterráneo, en Punta Mogotes, forman parte del selecto grupo de balnearios sostenibles a nivel mundial.
Actualmente, hay 5.161 puntos certificados en 51 países de todo el planeta, que se reparten entre playas, clubes náuticos y embarcaciones con estricto cumplimiento de criterios ambientales, educativos, de seguridad y accesibilidad.
En el orden nacional, a los citados complejos marplatenses, se suman: Parque Mar, Center Beach, Maui, Buenos Aires, Chicama e Hijos del Mar (en Miramar), Cozumel (en Cariló) y La Florida (en Rosario).
Formar parte de este mapa distinguido a nivel global es posible, fundamentalmente, gracias a una serie de acciones desarrolladas por Obras Sanitarias, empresa que ha combinado capacidad técnica y decisiones políticas a lo largo del tiempo.
Gracias a la implementación de estrategias públicas en forma sostenida, la costa marplatense presenta hoy un nivel de saneamiento adecuado, que garantiza la aptitud de baño en toda su extensión.
UN PROCESO QUE DIO BUENOS RESULTADOS
El mar y las playas constituyen uno de los principales activos turísticos de la “Feliz”. Por eso, custodiar la óptima calidad de sus aguas ha sido una constante desde que la preocupación ecológica entró en agenda.
En la década del ’80, se iniciaron los primeros sondeos. Sin embargo, fue recién a partir de 1994 que comenzaron los chequeos sistemáticos de toda la costa, atendiendo a las descargas (pluviales y cloacales) y, sobre todo, a su incidencia en el medio marino.
Poco a poco se dio forma al Plan de Manejo Costero Integrado, que forjó un registro histórico y preciso que tiene el plus de ser avalado por un organismo oficial.
En concreto, agentes especializados de Obras Sanitarias se sumergen en la orilla y se internan en el mar, a distintas profundidades, para obtener muestras de 21 puntos elegidos estratégicamente. Desde la ex Playa Franka, en el norte, hasta San Eduardo, en el sur, se realizan controles durante todo el año para constatar que no haya fuentes de contaminación y actuar con prontitud ante cualquier anomalía que pueda detectarse. Vale destacar que el operativo se intensifica en los meses de verano, puntualmente de diciembre a marzo, cuando crece la afluencia con fines recreativos.
Pero más allá del éxito del monitoreo permanente y cada vez más detallado, la resolución del problema del vuelco de efluentes sobre la costa fue un hito significativo para el resultado ambiental que, en el presente, es motivo de orgullo.
La inauguración del Emisario Submarino, en 2014, y la puesta en marcha de la Estación Depuradora de Aguas Residuales, en 2018, completaron un plan de acción integral que derivó en el logro esperado: en ningún sector del frente costero marplatense hay presencia de coliformes fecales que alcancen un nivel nocivo para la salud, lo que redunda en una óptima calidad recreativa de las aguas.
En otras palabras, se superaron los requisitos de bañabilidad establecidos tanto en la normativa que rige en la provincia de Buenos Aires como en los lineamientos europeos y de los Estados Unidos. ¡Otro punto a favor de Mar del Plata!
Calidad Recreativa de las Playas
Durante todo el año, nuestro Laboratorio de Medio Receptor lleva a cabo los programas de vigilancia del estado de las playas, realizando controles del estado de las aguas de baño con el objetivo de preservar la calidad y salubridad. Los resultados de los muestreos se reflejan en el código de bandera asignado a cada playa.
Estado del agua
Cómo se mide la calidad
Bandera Azul
Saber más
Emisario submarino
Estado del tiempo
Campaña Quincenal
Última actualización 15/01/26
Saber más…
Las especies marinas que se presentan en esta sección forman parte del monitoreo ambiental que permite evaluar el funcionamiento del emisario submarino. A través del estudio sistemático de organismos sensibles a cambios en la calidad del agua es posible obtener indicadores objetivos sobre el estado del ecosistema marino. Su presencia, abundancia y diversidad aportan información científica clave para verificar que el sistema opere dentro de los parámetros previstos y que el impacto ambiental se mantenga bajo control.

Planctónico
Los organismos planctónicos habitan principalmente en la zona superficial y media del mar, flotan o derivan con las corrientes y pueden ser microscópicos (fitoplancton y zooplancton) o mayores como algunas medusas.

Nectónicos
Los nectónicos son nadadores activos que se desplazan independientemente de las corrientes, como peces, calamares, tortugas y mamíferos marinos, ocupando desde la superficie hasta grandes profundidades.

Bentónicos
Cómo se mide la calidad
Garantizar la calidad del agua de mar es un trabajo invisible, increíblemente laborioso y fundamentado en una ciencia rigurosa y llena de protocolos. Desde el frasco estéril que captura una instantánea del océano hasta el cálculo estadístico que revela la concentración de microorganismos, cada paso es una pieza crucial en un rompecabezas que dura casi una semana. La próxima vez que disfrutes del mar, ¿verás el agua de la misma manera sabiendo todo el trabajo científico que hay detrás para asegurar tu bienestar?
La misión de capturar una muestra perfecta
El proceso científico comienza mucho antes del análisis en el laboratorio, con la preparación cuidadosa de los frascos que se utilizarán para tomar las muestras. Cada recipiente se limpia, desinfecta y esteriliza para evitar cualquier contaminación que pueda alterar los resultados.
Una vez listos, los técnicos recolectan el agua de mar a aproximadamente un metro de profundidad, utilizando una técnica precisa que garantiza que la muestra no se vea afectada por agentes externos.
Desde la toma hasta su llegada al laboratorio no deben transcurrir más de seis horas. Además, todas las muestras de una misma campaña se obtienen el mismo día, de modo que los análisis sean comparables y reflejen las mismas condiciones ambientales. Este rigor en la recolección es esencial para asegurar la validez de los resultados.
El arte de cultivar las bacterias correctas
Una vez en el laboratorio, la muestra de agua se coloca en medios de cultivo especialmente preparados para favorecer el crecimiento de las bacterias que se desean analizar. Estos medios se elaboran íntegramente en el propio laboratorio, mediante un proceso controlado que incluye la preparación de los componentes, el ajuste de sus condiciones químicas y su posterior esterilización para evitar cualquier contaminación.
Algunos medios permiten el desarrollo de una amplia variedad de microorganismos, pero los más importantes son aquellos diseñados para identificar bacterias indicadoras de contaminación fecal. Con estos recursos listos, la muestra se divide y se inicia el análisis en paralelo.
Dos caminos paralelos
Cuando la muestra llega al laboratorio, el análisis comienza en dos líneas de trabajo paralelas. Se siembra en dos medios de cultivo diferentes, cada uno orientado a detectar un indicador específico de contaminación fecal: uno enfocado en coliformes y otro en enterococos.
El procedimiento avanza por etapas sucesivas. En una primera fase, denominada presuntiva, se utilizan medios que permiten el crecimiento inicial de los microorganismos buscados. Si se obtienen resultados positivos estamos en la etapa confirmativa y se continúa transfiriendo parte de la muestra a medios cada vez más selectivos para precisar la identificación.
Este proceso progresivo, que combina siembra, incubación y verificación, puede extenderse durante varios días hasta alcanzar el resultado definitivo.
Detective de laboratorio: Pistas de calor, gas y luz fluorescente
No se cuentan, se estiman: El secreto del “Número Más Probable”
Bandera Azul
Las playas de Mar del Plata cumplen con exigentes estándares de calidad recreativa, un valor agregado a su belleza natural, que le permitió a la ciudad tener los primeros balnearios del país certificados con una valiosa insignia internacional.
Este reconocimiento refleja años de esfuerzo dedicados a ofrecer un entorno seguro para la comunidad que reside en forma permanente, y también para los turistas, que la convierten -temporada tras temporada- en la capital del verano argentino.
La Fundación para la Educación Ambiental (FEE, por sus siglas en inglés), que se creó hace más de 25 años y cuya sede central opera en Copenhague (Dinamarca), distinguió a Mar del Plata con la “Bandera Azul” por las evaluaciones satisfactorias que se vienen realizando en sus más de 45 kilómetros de costa durante las últimas tres décadas.
Por cuarto año consecutivo, San Sebastián, en La Perla, y Mediterráneo, en Punta Mogotes, forman parte del selecto grupo de balnearios sostenibles a nivel mundial.
Actualmente, hay 5.161 puntos certificados en 51 países de todo el planeta, que se reparten entre playas, clubes náuticos y embarcaciones con estricto cumplimiento de criterios ambientales, educativos, de seguridad y accesibilidad.
En el orden nacional, a los citados complejos marplatenses, se suman: Parque Mar, Center Beach, Maui, Buenos Aires, Chicama e Hijos del Mar (en Miramar), Cozumel (en Cariló) y La Florida (en Rosario).
Formar parte de este mapa distinguido a nivel global es posible, fundamentalmente, gracias a una serie de acciones desarrolladas por Obras Sanitarias, empresa que ha combinado capacidad técnica y decisiones políticas a lo largo del tiempo.
Gracias a la implementación de estrategias públicas en forma sostenida, la costa marplatense presenta hoy un nivel de saneamiento adecuado, que garantiza la aptitud de baño en toda su extensión.
UN PROCESO QUE DIO BUENOS RESULTADOS
El mar y las playas constituyen uno de los principales activos turísticos de la “Feliz”. Por eso, custodiar la óptima calidad de sus aguas ha sido una constante desde que la preocupación ecológica entró en agenda.
En la década del ’80, se iniciaron los primeros sondeos. Sin embargo, fue recién a partir de 1994 que comenzaron los chequeos sistemáticos de toda la costa, atendiendo a las descargas (pluviales y cloacales) y, sobre todo, a su incidencia en el medio marino.
Poco a poco se dio forma al Plan de Manejo Costero Integrado, que forjó un registro histórico y preciso que tiene el plus de ser avalado por un organismo oficial.
En concreto, agentes especializados de Obras Sanitarias se sumergen en la orilla y se internan en el mar, a distintas profundidades, para obtener muestras de 21 puntos elegidos estratégicamente. Desde la ex Playa Franka, en el norte, hasta San Eduardo, en el sur, se realizan controles durante todo el año para constatar que no haya fuentes de contaminación y actuar con prontitud ante cualquier anomalía que pueda detectarse. Vale destacar que el operativo se intensifica en los meses de verano, puntualmente de diciembre a marzo, cuando crece la afluencia con fines recreativos.
Pero más allá del éxito del monitoreo permanente y cada vez más detallado, la resolución del problema del vuelco de efluentes sobre la costa fue un hito significativo para el resultado ambiental que, en el presente, es motivo de orgullo.
La inauguración del Emisario Submarino, en 2014, y la puesta en marcha de la Estación Depuradora de Aguas Residuales, en 2018, completaron un plan de acción integral que derivó en el logro esperado: en ningún sector del frente costero marplatense hay presencia de coliformes fecales que alcancen un nivel nocivo para la salud, lo que redunda en una óptima calidad recreativa de las aguas.
En otras palabras, se superaron los requisitos de bañabilidad establecidos tanto en la normativa que rige en la provincia de Buenos Aires como en los lineamientos europeos y de los Estados Unidos. ¡Otro punto a favor de Mar del Plata!


